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	<title>TK-21 </title>
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	<description>TK-21 suit les nouvelles formes que prend le conflit entre mots et images. TK-21 d&#233;crypte la r&#233;alit&#233;, les ombres, les croyances. Images, appareils, soci&#233;t&#233;, cerveau, ville sont ses cinq vecteurs d'analyse.</description>
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		<title>TK-21 </title>
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		<title>Las tres melancolias</title>
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		<dc:date>2017-04-05T10:08:11Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Jean-Louis Poitevin et Luis Alberto Hernandez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Las luces y la noche, la sombra y de nuevo la luz, la oscuridad relativa de la cueva o de la habitaci&#243;n, la llama vacilante de una l&#225;mpara y por doquier el incesante desfile de im&#225;genes.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://www.tk-21.com/Cerveau" rel="directory"&gt;Cerveau&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L150xH101/arton1040-86d60.jpg?1772255828' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='101' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Las luces y la noche, la sombra y de nuevo la luz, la oscuridad relativa de la cueva o de la habitaci&#243;n, la llama vacilante de una l&#225;mpara y por doquier el incesante desfile de im&#225;genes.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Las luces y la noche&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Esas visiones, nacidas de nuestra imaginaci&#243;n son sue&#241;os en b&#250;squeda de una pantalla en donde plasmarse o signos en busca de un autor o, por lo menos, una mano que los transcriba sobre la hoja oscura pero alumbrada por el oro con una pluma ba&#241;ada en tinta negra. Y, de nuevo, como la letan&#237;a del tiempo que levanta sus olas, pero no pasa, algo ilumina el ojo que descifra. Y de nuevo retorna la noche, la de la oscuridad que responde a la oscuridad central de la pupila en donde nace la mirada y se pierde lo posible. En esa oscuridad solar, se intercambian informaciones antes de devenir sentidos. De vez en cuando, se encuentran rechazadas hacia los limbos de un precario olvido. Entre esos dos temblores, en donde una suerte de vacilaci&#243;n impone silencio, se oye, en el lejano pensamiento, crujir la superficie de la tierra. Devenimos entonces lo que somos desde siempre, pero tratamos de olvidar para no tener demasiado miedo, es decir sism&#243;grafos de lo improbable, captores de fuerzas irascibles ; en una palabra, devenimos hombres.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9360 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;39&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://www.tk-21.com/IMG/jpg/du_langage_oubli_r_130_x_195_cm._2006-2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH339/du_langage_oubli_r_130_x_195_cm._2006-2-561bf.jpg?1509821640' width='500' height='339' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Du langage oubli&#233;,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;130 x 195 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Signo y promesa&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Cada cuadro de Luis Alberto Hern&#225;ndez es la aparici&#243;n sobre un fondo negro de signos que parecen promesas y dones. Vienen de un misterio m&#225;s profundo que la oscuridad que lo produce. Pintados por una mano a la vez firme e indecisa, muestran sus colores sobre un fondo de oro que habla el idioma de un sol declinante. Su trazado constituye una afirmaci&#243;n, pero, sin embargo, cada uno de ellos, en vez de representar alg&#250;n dios o hablar su idioma, parece invitar a un dios o a un ser divino, a una fuerza o un soplo, a deslizarse entre ellos ; ya que, para llegarnos, deben poder lanzarse, despegar de la superficie pict&#243;rica sobre la cual claramente desfilan, pero tambi&#233;n parecen estar detenidos ;&lt;br class='autobr' /&gt;
para llegarnos, a nosotros, humanos precarios pero que sabemos a trav&#233;s de todos los poros de nuestra piel, que participamos todav&#237;a y siempre, a&#250;n contra nuestra voluntad, en el alba del misterio.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis Alberto Hern&#225;ndez es el pintor de esa sublevaci&#243;n del signo, no tanto para que disemine el sentido que contiene como para que logre llegar a la noche del ojo a trav&#233;s del aire transparente. El signo, que pertenece a idiomas tanto reales como so&#241;ados, recurre incansablemente a los meandros de sus posibles significados. Levant&#225;ndose e impulsado por la fuerza creadora de la pintura, entra en el campo de la esperanza donde el hombre espera y exige que lo posible abrace lo real.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pintor pensativo, Hern&#225;ndez se ha dado cuenta desde hace largo tiempo de la debilidad de nuestra raz&#243;n y la fuerza de nuestros afectos para ayudarnos a orientar nuestra existencia ; sabe que las modalidades de una aparici&#243;n, digamos una visi&#243;n o aun una revelaci&#243;n no se puede decidir de antemano. Los profetas no pod&#237;an tanto predecir una manifestaci&#243;n divina como incitar a prepararse para su venida. El pintor no puede m&#225;s que grabar las huellas de la retirada de lo divino materializ&#225;ndolas de una manera luminosa y florida que les da vida intensa e incalculable. El pintor es quien asocia hasta el punto de confundirlos, el reconocimiento de una ausencia con los esquemas pl&#225;sticos de la presencia.&lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo, esa presencia y esa ausencia no deben entenderse como manifestaciones directas de lo divino. Por el contrario, son modos de captura de lo secreto en la espera del hombre, mas que una apariencia externa sin misterio. La espera no es la espera de algo sino una perpetua indecisi&#243;n, la constituci&#243;n de una tensi&#243;n ps&#237;quica que permite percibir el signo y la posibilidad de un sentido.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9359 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;42&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH413/des_textes_essentiels_80_x_100_cm._2008-2-a5dfa.jpg?1772189911' width='500' height='413' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Des textes essentiels,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;80 x 100 cm. 2008
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Revelaci&#243;n&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Cuando pinta, pareciera que Luis Alberto Hern&#225;ndez no hace sino preguntar repetidas veces : &#191;Qu&#233; se precisa para que el cielo exulte y la vista se enriquezca de visiones ? Lo que sabe es que los ojos no distinguen el color m&#225;s que cuando est&#225; entrecortado de trazos y poblado por signos. Tambi&#233;n sabe que lo divino puede llegar hasta nosotros pero que lo hace de una forma que no necesariamente se puede leer sobre la piel de las cosas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es dif&#237;cil captar esa forma ; no tanto por el descr&#233;dito posible que pesa sobre el espesor de dicha piel como por un desfase interno de lo que vive. Todos nosotros, porque vivimos, vacilamos. Por un lado, manifestamos nuestras pasiones, frutos irresistibles de nuestro &#233;lan vital ; por otra parte, existe la pasi&#243;n, esa fuerza secreta que llena la espera que nos hace vivir.&lt;br class='autobr' /&gt;
Desenredar la madeja es una tarea a la vez imposible y necesaria. Es imposible porque no se puede esperar que la mesa est&#233; rasa ni que el cielo est&#233; pleno. Necesaria porque es en los intersticios entre espera y esperanza, entre manifestaciones secundarias de la luz y los pliegues de la sombra que algo pasa.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que tiene lugar es que el signo es vac&#237;o por necesidad y carnal por misi&#243;n. Cuando pretende hablar de lo divino o encerrarlo, nada lo restringe salvo la idea, pl&#225;sticamente seductora que es signo y que, como signo, encarna nuestra espera.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que ocurre en cada uno de estos cuadros es la revelaci&#243;n de que un signo vac&#237;o es el modo m&#225;s eficaz de estibar la ambici&#243;n del gesto a los destellos de la visi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9358 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;49&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH399/des_mots_et_de_leurs_symboles_80_x_101_cm._2008_2_-2-1fb43.jpg?1509821640' width='500' height='399' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Des mots et de leurs symboles
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;80 x 101 cm. 2008
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Im&#225;genes-signos&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Ver no es solamente una actividad del ojo, es tambi&#233;n una actividad del pensamiento que sabe que el ojo, en su loca espera, se siente prisionero del mismo inm&#243;vil movimiento asignado a las cosas. Es cierto que el hombre se regocija de existir ; pero una voz interior no para de clamar su angustia y su rechazo de haber sido echado en donde est&#225; y abandonado. Ese murmullo de manantial es el crisol en donde nace el canto de la melancol&#237;a original. Nadie escapa a la duda sobre la necesidad de existir en este mundo. Es por ello que la melancol&#237;a lleva a contemplar la existencia de otra visi&#243;n que consistir&#237;a en aceptar por fuerza esa situaci&#243;n. Y entonces, oscilando entre esos dos muros, la existencia se exhibe aureolada de colores una que otra vez b&#225;rbaros.&lt;br class='autobr' /&gt;
Existe una tercera melancol&#237;a que aparece cuando cada uno se da cuenta que debe aceptar que el mundo &#8220;verdadero&#8221; no est&#225; ni aqu&#237; ni en otra parte, pero se manifiesta como conjunto de elementos reales y so&#241;ados que circulan entre ambos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ese entre-dos es la dimensi&#243;n del mundo en donde, a trav&#233;s de las im&#225;genes y de los signos, se cruzan las tres melancol&#237;as. Su entretejido en nosotros es, posiblemente, el origen del reparto entre los que crean formas y los que las acogen.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis Alberto Hern&#225;ndez ha sabido llevar el reconocimiento hasta el punto extremado de la confesi&#243;n creando entidades visuales que no son ni signos ni im&#225;genes, pero s&#237; &#8220;im&#225;genes-signos&#8221;. De cierto modo, esa entidad ps&#237;quica que se renueva en &#233;l y gracias a &#233;l en cada cuadro, permite a entidades visibles alcanzar su objetivo : ser la flecha que nos va a atravesar.&lt;br class='autobr' /&gt;
Apuntados por esas im&#225;genes-signos y apunt&#225;ndolas a la vez, nos aproximamos a una revelaci&#243;n : como, en nosotros, se entretejen esas tres melancol&#237;as para hacernos vibrar.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9355 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;41&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH624/de_la_parole_magique_101_x_80_cm._2006-2-e5672.jpg?1509821640' width='500' height='624' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;De la parole magique,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;101 x 80 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Visiones&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Las visiones nacen de esas idas y vueltas entre signos y miras, ya que pintar no tiene otra meta que darle existencia sobre una superficie precaria a lo que se elabora en la noche de la mente, para darle vida a las visiones que all&#237; se animan, para dar a ver, a trav&#233;s de tal o cual imagen, el hecho que la visi&#243;n es una posibilidad de &#233;xtasis.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esa es la raz&#243;n por la cual los signos son, de alg&#250;n modo, en principio vac&#237;os ; en todo caso los signos pict&#243;ricos ya que pueden ser repetidos indefinidamente a la vez que pueden variar en intensidad, especialmente cuando est&#225;n encantados por el color. En todo caso Luis Alberto Hern&#225;ndez lleva la pintura a tal extremo, al punto donde lo que vacila se vuelve llamamiento.&lt;br class='autobr' /&gt;
Estos signos son como toda promesa : cuando nace, est&#225; vac&#237;a. No se llena sino con la voz de los cantares, el trazo de los gestos, la sensaci&#243;n de la caricia, el destello de los colores.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hinchados de noche y gritando sus colores, quemados por la ausencia y ebrios de sol, esos signos nacen de la noche para luchar contra ella y se adornan de oro para desafiar la indiferencia del sol.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ese modo de ser vac&#237;o es, por consiguiente, totalmente singular : constituye la firma de Luis Alberto Hern&#225;ndez en el ancho campo de la pr&#225;ctica pict&#243;rica de hoy.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9355 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;41&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH624/de_la_parole_magique_101_x_80_cm._2006-2-e5672.jpg?1509821640' width='500' height='624' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;De la parole magique,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;101 x 80 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Exposition&lt;br class='autobr' /&gt;
au farinier de Cluny&lt;br class='autobr' /&gt;
jusqu'au 8 Mai&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="fr">
		<title>Les trois m&#233;lancolies</title>
		<link>https://www.tk-21.com/Les-trois-melancolies</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.tk-21.com/Les-trois-melancolies</guid>
		<dc:date>2017-04-02T14:17:06Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Jean-Louis Poitevin et Luis Alberto Hernandez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Il y a la lumi&#232;re et la nuit, l'ombre et encore la lumi&#232;re, le noir relatif de la caverne ou de la chambre et la flamme vacillante d'une lampe, et partout le d&#233;filement incessant d'images.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://www.tk-21.com/Cerveau" rel="directory"&gt;Cerveau&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L150xH102/arton1039-4ac0e.jpg?1772255828' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='102' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Il y a la lumi&#232;re et la nuit, l'ombre et encore la lumi&#232;re, le noir relatif de la caverne ou de la chambre et la flamme vacillante d'une lampe, et partout le d&#233;filement incessant d'images.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;La lumi&#232;re et la nuit&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Ces visions produites par notre imagination sont des r&#234;ves en qu&#234;te d'&#233;cran sur lequel ils se mat&#233;rialisent ou des signes en qu&#234;te d'auteur ou au moins d'une main pour les transcrire sur la feuille sombre mais &#233;clair&#233;e d'or avec une plume tremp&#233;e dans l'encre noire. Et &#224; nouveau, litanie du temps qui ourle ses vagues et pourtant ne passe pas, il y a quelque chose qui illumine l'&#339;il qui d&#233;chiffre. Et il y encore la nuit, celle du signe qui fait &#233;cho au noir central de la pupille o&#249; s'origine le regard et o&#249; se perd le possible. Dans ce noir solaire s'&#233;changent les informations avant qu'elles ne deviennent sens. Parfois, elles se voient rejeter dans les limbes d'un oubli pr&#233;caire. Entre ces deux tremblements, l&#224; o&#249; une sorte d'h&#233;sitation force le silence, on entend, dans le lointain de la pens&#233;e, craquer la surface de la terre. Alors nous devenons ce que nous sommes depuis toujours mais nous nous effor&#231;ons d'oublier pour ne pas trop avoir peur, des sismographes de l'improbable, des capteurs de forces irascibles, en un mot, des hommes.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9361 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;53&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://www.tk-21.com/IMG/jpg/pour_restituer_la_parole_sacr_r_e_130_x_195_cm._2006-2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH337/pour_restituer_la_parole_sacr_r_e_130_x_195_cm._2006-2-49f72.jpg?1509821640' width='500' height='337' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Pour restituer la parole sacr&#233;e,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;130 x 195 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Signe et promesse&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Chaque tableau de Luis Alberto Hernandez est l'apparition sur un fond noir de signes aux allures de promesse et de don. Ces signes sont ici port&#233;s par un myst&#232;re plus profond que le noir qui le porte. Trac&#233;s par une main &#224; la fois ferme et h&#233;sitante, ils exhibent leurs couleurs sur un fond d'or qui parle la langue d'un soleil d&#233;clinant. Leur trac&#233; est port&#233; par une affirmation et pourtant, un &#224; un, il semble qu'au lieu de repr&#233;senter ou de parler la langue d'un dieu, ils appellent un dieu ou une divinit&#233;, une force ou un souffle, &#224; venir se glisser en eux. Car pour nous atteindre, il leur fait parvenir &#224; s'&#233;lancer, et s'envoler de cette surface picturale sur laquelle certes ils paradent mais o&#249; ils semblent aussi retenus prisonniers, pour nous joindre nous, hommes pr&#233;caires mais qui savent par tous les pores de leur peau qu'ils participent, encore et toujours et m&#234;me contre leur gr&#233;, &#224; l'aube du myst&#232;re.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis Alberto Hernandez est le peintre de ce soul&#232;vement du signe non pas tant pour qu'il diss&#233;mine le sens qu'il retiendrait en son sein, mais pour qu'il parvienne &#224; travers la transparence de l'air jusqu'&#224; la nuit de l'&#339;il. Le signe, ici, appartenant &#224; des langues r&#233;elles tout autant que r&#234;v&#233;es, parcourt inlassablement les m&#233;andres de ses significations possibles. En se soulevant sous la force cr&#233;atrice de la peinture, il entre alors dans le champ de l'esp&#233;rance l&#224; o&#249; l'homme attend et entend que le possible embrase le r&#233;el.&lt;br class='autobr' /&gt;
Peintre m&#233;ditatif ayant pris conscience il y a longtemps de la faiblesse de notre raison et de la puissance de nos affects pour nous aider &#224; nous orienter dans l'existence, il sait que les modalit&#233;s d'une apparition, entendons d'une vision, ou encore d'une r&#233;v&#233;lation, sont ind&#233;cidables. Les proph&#232;tes pouvaient moins pr&#233;dire une manifestation divine qu'inciter &#224; se pr&#233;parer &#224; sa venue. Le peintre ne peut qu'enregistrer les traces des retraits du divin en les faisant exister, ces traces, sous la forme de manifestations lumineuses et color&#233;es qui leur donnent une apparence de vie intense incalculable. Le peintre est celui qui associe au point de les confondre les aveux de l'absence et les sch&#232;mes plastiques de la pr&#233;sence.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pourtant cette pr&#233;sence et cette absence ne sont pas &#224; comprendre comme des manifestations directes du divin. Bien au contraire, ce sont des appareils de capture dans lesquels ce qui doit &#234;tre captur&#233; est moins la forme d'un dehors sans &#233;nigme que la part du secret dans l'attente des hommes. L'attente n'est pas attente de quelque chose mais h&#233;sitation perp&#233;tuelle, c'est-&#224;-dire constitution d'une tension psychique dans laquelle s'&#233;prouve et le signe et la possibilit&#233; du sens.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9359 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;42&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
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&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH413/des_textes_essentiels_80_x_100_cm._2008-2-a5dfa.jpg?1772189911' width='500' height='413' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Des textes essentiels,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;80 x 100 cm. 2008
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;R&#233;v&#233;lation&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En peignant, il semble que Luis Alberto Hernandez ne fait que poser et poser encore cette question : Que faut-il pour que le ciel exulte et que l'&#339;il se pare de visions ?&lt;br class='autobr' /&gt;
Ce qu'il sait, c'est que l'&#339;il ne distingue la couleur que si elle est m&#234;l&#233;e au trait, que si elle est peupl&#233;e de signes. Ce qu'il sait aussi, c'est que le divin peut venir &#224; nous, mais qu'il le fait sous une forme qui n'est pas n&#233;cessairement d&#233;chiffrable &#224; m&#234;me la peau des choses.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cette forme, si elle est difficile &#224; &#171; saisir &#187;, c'est moins &#224; cause d'un discr&#233;dit qui porterait sur la consistance de cette peau qu'&#224; cause d'un d&#233;calage interne au vivant. Tous, vivants que nous sommes, h&#233;sitons. Il y a d'une part les manifestations de nos passions, manifestations irr&#233;sistibles de notre &#233;lan vital et d'autre part, il y a la passion, cette force sourde qui emplit l'attente par laquelle nous existons.&lt;br class='autobr' /&gt;
D&#233;m&#234;ler cet &#233;cheveau est une t&#226;che impossible et n&#233;cessaire. Impossible, parce qu'il n'y a pas d'espoir que la table soit rase ni que le ciel soit plein. N&#233;cessaire, parce que c'est dans les interstices entre trace et regard, entre attente et esp&#233;rance, entre manifestations secondaires de la lumi&#232;re et plis de l'ombre que quelque chose a lieu.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ce qui a lieu est la r&#233;v&#233;lation &lt;i&gt;a minima&lt;/i&gt; que le signe est vide par n&#233;cessit&#233; et charnel par mission. Qu'il pr&#233;tende dire le divin ou l'enclore, rien ne vient s'y restreindre, sinon l'id&#233;e plastiquement attractive qu'il est signe et qu'en tant que signe il incarne notre attente.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ce qui a lieu dans chacune de ces toiles, c'est la r&#233;v&#233;lation de ce que le signe vide est le moyen le plus efficace pour arrimer l'ambition du geste aux &#233;clats de la vision.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9358 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;49&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
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&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH399/des_mots_et_de_leurs_symboles_80_x_101_cm._2008_2_-2-1fb43.jpg?1509821640' width='500' height='399' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Des mots et de leurs symboles
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;80 x 101 cm. 2008
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Images-signes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Voir n'est pas une activit&#233; de l'&#339;il seul, mais une activit&#233; de la pens&#233;e en ce qu'elle sait que l'&#339;il &#233;perdu d'attente est pris dans le m&#234;me mouvement immobile auquel sont assign&#233;es les choses. L'homme certes se r&#233;jouit d'exister, mais une voix en lui ne cesse de clamer son angoisse et son refus d'avoir &#233;t&#233; jet&#233; l&#224; et abandonn&#233;. Murmure de source vive, c'est dans ce creuset que se forme le chant de la m&#233;lancolie premi&#232;re.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nul n'&#233;chappe &#224; ce doute sur la n&#233;cessit&#233; qu'il y aurait d'&#234;tre au monde. C'est pourquoi la m&#233;lancolie conduit &#224; envisager l'existence d'une sorte de seconde vue qui passerait par l'acceptation forc&#233;e de cette situation. Alors oscillant entre deux murs, l'existence s'exhibe aur&#233;ol&#233;e de couleurs parfois barbares.&lt;br class='autobr' /&gt;
Il existe une troisi&#232;me m&#233;lancolie qui se manifeste lorsque devient &#233;vident pour chacun qu'il doit accepter de reconna&#238;tre que le &#171; vrai &#187; monde ne se trouve ni ici ni ailleurs, mais qu'il se manifeste comme l'ensemble des donn&#233;es r&#233;elles et r&#234;v&#233;es qui circulent entre l'un et l'autre.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cet entre-deux est la dimension du monde dans laquelle &#224; travers les images et les signes, se croisent les trois m&#233;lancolies. Leur entrelacement en nous est la source possible du partage entre ceux qui cr&#233;ent des formes et ceux qui les accueillent.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis Alberto Hernandez a su pousser la reconnaissance au point ultime de l'aveu en cr&#233;ant des entit&#233;s visuelles qui ne sont ni des signes ni des images mais des &#171; images-signes &#187;. D'une certaine mani&#232;re, seule cette entit&#233; psychique qui se renouvelle en lui et gr&#226;ce &#224; lui &#224; chaque tableau, permet &#224; des entit&#233;s visibles d'atteindre leur but : &#234;tre la fl&#232;che qui va nous transpercer.&lt;br class='autobr' /&gt;
Vis&#233;s par ces images-signes et les visant en retour, nous nous approchons de cette r&#233;v&#233;lation : d&#233;couvrir comment, en nous, ces trois m&#233;lancolies s'entrelacent pour nous faire vibrer.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9355 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;41&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
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&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH624/de_la_parole_magique_101_x_80_cm._2006-2-e5672.jpg?1509821640' width='500' height='624' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;De la parole magique,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;101 x 80 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Visions&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;C'est de ces allers-retours entre signe et vis&#233;e que se constituent les visions. Car il n'y a pas d'autre but au fait de peindre que de faire exister sur une surface pr&#233;caire ce qui s'&#233;labore dans la nuit du cr&#226;ne, que de faire exister les visions qui s'y animent, que de faire voir &#224; travers telle ou telle image le fait m&#234;me que la vision est une possible extase.&lt;br class='autobr' /&gt;
C'est pourquoi les signes sont en quelque sorte vides par principe, en tout cas les signes picturaux puisqu'ils sont susceptibles de r&#233;it&#233;rations infinies sans pour autant &#234;tre exempts de variations intenses en particulier lorsqu'ils sont hant&#233;s par la couleur. C'est en tout cas &#224; cette extr&#233;mit&#233; que Luis Alberto Hernandez conduit la peinture, en ce point ou ce qui vacille devient appel.&lt;br class='autobr' /&gt;
Vides, ces signes le sont comme toute promesse lorsqu'elle na&#238;t, est vide. Elle ne s'emplit que de la voix des chants, que de la trace du geste, que de la sensation de la caresse, que de l'&#233;clat des couleurs.&lt;br class='autobr' /&gt;
Gonfl&#233;s de nuit et hurlant de couleur, br&#251;l&#233;s d'absence et ivres de soleil, ces signes vides naissent de la nuit pour lutter contre la nuit et se parent d'or pour braver l'indiff&#233;rence du soleil. Cette mani&#232;re d'&#234;tre vide est donc tout &#224; fait singuli&#232;re, elle qui constitue la signature de Luis Alberto Hernandez dans le champ &#233;largi de la pratique picturale aujourd'hui.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_9355 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;41&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
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&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.tk-21.com/local/cache-vignettes/L500xH624/de_la_parole_magique_101_x_80_cm._2006-2-e5672.jpg?1509821640' width='500' height='624' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;De la parole magique,
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class='spip_doc_descriptif '&gt;101 x 80 cm. 2006
&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Exposition&lt;br class='autobr' /&gt;
au farinier de Cluny&lt;br class='autobr' /&gt;
jusqu'au 8 Mai&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		</content:encoded>


		

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